El 51% de las empresas están en el proceso de integrar la realidad virtual en sus estrategias de capacitación o ya la incorporaron en al menos una línea de negocio. Así lo revela la encuesta PwC 2022 US Metaverse, destacando la efectividad que aporta esta tecnología a los procesos formativos corporativos.
Teniendo en cuenta la penetración que está teniendo la realidad extendida en el ámbito laboral, el reporte ‘What does virtual reality and the metaverse mean for training?’, elaborado por los expertos de PwC US, Scott Likens y Andrea Mower, analiza 5 hallazgos sobre el valor de la realidad virtual en el entrenamiento de habilidades interpersonales.
Es decir, que lo que toma 2 horas para aprenderse en un aula física podría asimilarse en solo 30 minutos usando VR (en las clases online se requieren 45 minutos).
Como venimos expresando en artículos anteriores y teniendo en cuenta que por las exigencias del negocio, la cantidad de tiempo disponible para desarrollar instancias formativas es cada vez más escasa; la capacidad de incorporar contenidos de una forma más veloz resulta esencial.
“Al brindar la capacidad de practicar en un entorno inmersivo, sin incurrir en riesgos y con bajo estrés, la capacitación basada en RV da como resultado niveles de confianza más altos y una capacidad mejorada para aplicar realmente el aprendizaje en el trabajo”, reflexionan los autores del estudio.
Este indicador resulta central ya que esa conexión emocional es determinante para una incorporación más efectiva de competencias al puesto de trabajo.
Otra opción es generar procesos formativos de realidad virtual que no requieran del uso de cascos, y puedan activarse desde dispositivos móviles, incluso off-line. Si bien no es inmersivo, mejora la experiencia de “aprender haciendo” exponencialmente respecto del e-Learning tradicional, y con valores muy accesibles por el tipo de dispositivos requeridos para impartir la capacitación.
Una modalidad, en este último caso, que estamos implementando en muchos proyectos que desarrollamos desde élogos en Chile y otros países de América Latina.
Conclusión
La realidad virtual viene demostrando tener un impacto significativo en las capacitaciones corporativas, ofreciendo enfoques innovadores para la formación empresarial y el desarrollo de habilidades críticas, a través de experiencias inmersivas en entornos simulados, seguros y controlados.
Sus capacidades de personalización y adaptabilidad a las necesidades de las organizaciones y de cada uno de sus empleados permiten incrementar la motivación y el compromiso, mejorando los niveles de participación y retención, y la incorporación de habilidades prácticas.
Sus beneficios nos interpelan a no continuar aplicando las mismas recetas de hace 20 años frente a circunstancias que cambiaron completamente.
Hoy es importante asimilar la transformación digital en la mayor medida que podamos, adecuando los entrenamientos a las necesidades del negocio.
Hay que ser innovadores y disruptivos, y potenciar esta tendencia a pesar de las limitaciones, combinando creatividad, liderazgo tecnológico y realismo contextual al mismo tiempo.
Recomendamos leer el informe ‘What does virtual reality and the metaverse mean for training?’ para obtener mayores indicadores sobre el impacto positivo de la realidad virtual en los procesos de capacitación corporativos.
En estos últimos años las organizaciones experimentan el desafío de gestionar equipos de trabajo multigeneracionales, con intereses e inquietudes diversas. Con una visión distinta del mundo, las organizaciones y la vinculación con el trabajo. Con formas diferentes de acceder y procesar la información.
Como no había pasado antes, hasta cuatro generaciones conviven dentro de los ámbitos laborales: centennials, millennials, generación X y baby boomers.
Un contexto apasionante y complejo, que exige, para garantizar procesos formativos exitosos en las empresas, al menos cuatro factores fundamentales:
La incorporación de los centennials a la fuerza laboral supone un desafío mayor al propuesto por sus antecesores, los milennials.
La irrupción de una generación que nació con las redes sociales, naturalizando avances tecnológicos permanentes y cambios de paradigmas constantes, desafía a los departamentos de recursos humanos, y especialmente a los responsables de desarrollo del talento de las organizaciones, a niveles nunca antes vistos.
A quienes crecieron comunicándose y relacionándose a través de redes sociales, y jugando WII, Xbox, PlayStation y Nintendo Switch: ¿podríamos capacitarlos con Power Point animados, PDFs o con cursos de e-learning tradicionales?
Sería como llevarlos a la Edad de Piedra, a través de propuestas con las cuales sería imposible que pudieran conectar.
Por eso, cuando hablamos de retener talento debemos empezar a aggiornar el mensaje y hablar en el idioma propio de cada generación.
Y lo que es aún más complejo, generar trayectos que involucren y entusiasmen a todas las generaciones que formarán parte del proceso formativo.
Para lograrlo, debemos hacer esfuerzos por incorporar las nuevas tecnologías (especialmente las emergentes) a los ecosistemas de capacitación, teniendo en cuenta que una de las funciones centrales de la tecnología precisamente es integrar y conectar.
Nos referimos en especial a la realidad virtual y la realidad aumentada, dos entornos sintonizados con una de las prácticas de entretenimiento más comunes en los jóvenes: los videojuegos.
Si planteamos espacios de capacitación similares a las experiencias lúdicas de las generaciones más jóvenes en los procesos formativos, estaremos conectando con ellos a otro nivel, garantizando:
En el caso de las generaciones que cuentan con un par de décadas más en su haber, la realidad extendida (virtual y aumentada), los transporta a un espacio sorprendente de descubrimiento y aventura, perfectamente adaptable a sus intereses.
La adaptación de los proyectos de entrenamiento corporativo a todas las capas generacionales de una organización, y la capacidad de integrar e interrelacionar a los extremos etarios, resulta central para poder lograr mejores resultados.
Como sostiene Denisse Goldfarb, ex Vicepresidenta de Personas en Walmart y Microsoft, y actualmente autora e instructora de LinkedIn Learning, la gestión de equipos multigeneracionales es un enfoque que aprovecha lo mejor de la diversidad de generaciones dentro del lugar de trabajo, captando la experiencia y madurez de los mayores en complemento con la mirada fresca y más digital de los jóvenes.
En este sentido, Ilya Bonic, presidente de la práctica de Career y director de Estrategia de Mercer, advierte que las compañías que no escuchan a sus empleados y demás grupos de interés, y que no adaptan su diseño constantemente, perderán la capacidad de recaudar capital, atraer y retener talento, y seguir siendo relevantes.
Contamos con las herramientas maduras y disponibles para asumir los retos que implica tener que capacitar un grupo de trabajo multigeneracional. Se trata de establecer una visión de complementariedad entre las generaciones, desarrollando estrategias y proyectos de capacitación, que aprovechen lo mejor de cada una de ellas y establezcan sinergias evolutivas, que se adapten y favorezcan a todos.
Desde el World Economic Forum destacan que la realidad extendida (RX) fue adoptada con éxito dentro de los programas globales de formación, generando experiencias de aprendizaje interactivas, basadas en escenarios simulados de bajo riesgo.
En el marco de una serie de artículos que publicaremos sobre las tecnologías que más están transformando los procesos de capacitación corporativa en grandes empresas, compartimos los aspectos más destacados de un informe del World Economic Forum.